Control eficaz del calor radiante: Los protectores térmicos de aluminio son muy eficaces para controlar y gestionar los problemas de calor radiante. Pueden proteger de temperaturas continuas que alcanzan los 650 °C (1200 °F) y reducir el calor radiante hasta en un 90 %. Esto ayuda a proteger los componentes y superficies sensibles del daño causado por el calor.
Alta conductividad térmica: El aluminio tiene una alta conductividad térmica, lo que significa que puede transferir calor de forma rápida y eficiente lejos de la fuente. Esta propiedad es esencial para los escudos térmicos, ya que ayuda a disipar el calor y prevenir la acumulación de temperaturas excesivas.
Baja tasa de emisividad: El aluminio tiene una baja tasa de emisividad, lo que significa que tiene tendencia a reflejar el calor en lugar de absorberlo. Esta propiedad mejora aún más la eficacia de los escudos térmicos para reducir la transferencia de energía térmica a las superficies o componentes protegidos.
Resistencia a la corrosión: El aluminio es naturalmente resistente a la corrosión, lo que lo convierte en una excelente opción para aplicaciones automotrices. Los escudos térmicos pueden soportar condiciones ambientales adversas, como la exposición a la humedad y a productos químicos, sin corroerse ni degradarse con el tiempo.
Fácil de trabajar: Es fácil trabajar con escudos térmicos de aluminio en relieve durante la instalación. Se pueden cortar fácilmente con tijeras o tijeras y se pueden doblar y formar con un martillo en un borde cuadrado. Esta flexibilidad permite una fácil personalización y adaptación a varias fuentes de calor o superficies protegidas.
Aplicaciones versátiles: Los protectores térmicos de aluminio se pueden utilizar eficazmente en diversas aplicaciones, entre ellas:
Compartimentos del motor: Pueden ayudar a reducir la temperatura en el compartimento del motor, protegiendo los componentes sensibles del calor excesivo.
Sistemas de escape: Se pueden utilizar para proteger las áreas circundantes del intenso calor generado por los gases de escape.
Bajos: Pueden proporcionar aislamiento térmico al tren de aterrizaje, protegiéndolo del calor generado por el motor y el sistema de escape.
Aplicaciones industriales:Se pueden utilizar en entornos industriales para proteger equipos y maquinaria del calor radiante.
Aplicaciones agrícolas: Se pueden emplear en maquinaria y equipos agrícolas para evitar daños relacionados con el calor.
Es importante tener en cuenta que estos protectores requieren un separador para optimizar el flujo de aire, asegurando una ventilación y disipación de calor adecuadas. También se pueden sujetar mecánicamente para proporcionar una instalación segura.